
Indolente, incolora, inconsciente...
Todas esas palabras que se forman en el instante, el momentico, el que dice usted "donde la cabeza me hierve" y sí, nos hierve; nos enciende.
Para que tanto pavoneo de con-sentimientos, si lo que termina ahogado parece ahorcado y lo que tuvo impulso fue algo iluso... y bien iluso-rio (algunas pocas varias veces) si que parece, un, dos sentimientos y tate-quieto al movimiento.
Solo basta con esperar ese adentramiento a lo profundo para darse cuenta que es lo que hay, si hay, donde ay!, por ahi; para que uno con el impulso iluso de antes quede en primera y en caída libre.
Y destutanazo que se da, no hay de otra, un remplazo... pero ese no hay, nunca lo hubo, si no hubo necesidad, porque mire bien, cuando hay menester, pues no más uno se pone a buscar con tiempo, es más, de estas cosas si que no se buscan, sólo mire, ni si quiera es cosa, solamente es y punto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario